Después de la lluvia, viene la calma. La historia de William Esquea

septiembre 14, 2017 1 Comentario

Después de la lluvia, viene la calma. La historia de William Esquea

Esta es su historia


¿Hace cuánto empezaste a cultivar cacao?

Yo fui bananero antes de cacaotero. Esta era una finca de bananos, pero en 1999 el río se nos metió y el agua destruyó la finca por completo. Sepultó el banano entre un metro de lodo y arena gruesa... Perdí todo.  

La compañía a la que yo le vendía el banano me dejó de comprar porque vio que la finca estaba en ruinas. Me dijeron que no podía seguir en el mercado porque no tenía las condiciones para comercializar fruta. Después me suspendieron la fumigación porque no tenía cómo pagar. Si en la finca no hay banano, tampoco hay plata.

Eso fue el 17 de noviembre de 1999. Desde entonces el río se ha metido 10 veces más. El daño quedó hecho. Ese fue un año bastante crítico, no se podía cultivar nada y la finca se inundaba constantemente. Eso coincidió con la crisis bananera, así que otros productores también perdieron su negocio. 

La gobernación, entonces, crea un proyecto para incentivar la siembra de cacao, pero yo no quise participar todavía. No sabía nada de cacao.  Tampoco podía seguir sembrando banano así que moché lo que quedaba y sembré plátano. 

Me volví platanero. El plátano creció, y pude producir poquito, pero al menos recogía algunas semillas. Fueron unos años muy difíciles. Finalmente, en el 2004 nace otro proyecto de siembra de cacao y ahí sí participé. 

Ahí fue donde conocí a Guillermo de Cacao de Colombia, a través de varias capacitaciones que se empezaron a realizar alrededor del cacao.

¿Cuéntame en qué momento empezaste a trabajar con Cacao de Colombia?

Cacao de Colombia entra cuando otra empresa nos cierra las puertas. El proyecto no les había funcionado así que nos mandaron a decir que ellos no podían seguir comprando cacao. Nos tocó vender al mercado al precio que ofrecieran. Nos pagaban el kilo a $2.000. Estuve a punto de mocharlo todo, pero así estuve 3 años. Luego metí sapote y aguacate. Entonces me sostuve con lo que producía. Con el poquito que quedaba me iba bandeando.  Finalmente, Cacao de Colombia me llama en 2011 para hacerme una oferta y comprar mi cacao, comprando el kilo a $9.000.  

¿Consideras que tienes ciertos beneficios al trabajar directamente con CDC?

Sí. 

¿Cuáles son esos beneficios?

Bueno, Mayumi cuando viene nos enseña mucho. Ella abre el cacao y pide que pruebes, a mí todos me sabían igual y ella me decía “¿no sientes un aroma a rosa?” y yo no.… pero después, ella se iba y uno quedaba con la curiosidad. Así que ahí uno empieza a probar y a comparar y después ya le sientes el aroma que ella dice. 

Pero lo más importante es la amistad. Con Cacao de Colombia tenemos una amistad desde hace ya muchos años. A Guillermo lo conozco hace más y sus precios son muy competitivos. Al final fue el cacao lo que me ayudó a salir adelante. Estuve a punto de perderlo todo y luego, de acabarlo todo, menos mal no lo hice.

¿Por qué es especial el cacao de acá?

Su aroma. El cacao de aquí es muy especial, pero además, yo tengo muchas variedades. Hay unos que gustan más en Japón y otros en Estados Unidos, eso depende del gusto, como con las mujeres. 




1 Respuesta

Rafael Martínez
Rafael Martínez

abril 08, 2018

Este es un magnifico ejemplo de persistencia. Está comprobado:“El que persevera alcanza”.

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