Entre Japón y Colombia

junio 29, 2018

Entre Japón y Colombia

Algunas veces, entre una cultura y otra nos parecemos más de lo que imaginamos.

De esto puede dar fe Mayumi Ogata, una japonesa que en el 2005 llegó a Colombia, a la Sierra Nevada de Santa Marta y se encontró con la sorpresa de que los 14.320 kilómetros que nos separan de Japón no son suficientes para hacernos tan diferentes.

Para los japoneses la naturaleza y su conexión con ella son clave para llevar una vida acorde a lo que creen y sienten.  En la Sierra Nevada, sucede algo muy similar en la cultura Arhuaca. Para ellos los grandes arboles representan una fuente de energía y su principal conexión con la naturaleza, los consideran un elemento divino y  mantienen con ellos una relación de respeto y agradecimiento profundo. Además de esto, en las dos culturas existen más de 800 divinidades inspiradas en elementos como el agua, el viento y la tierra, a través de estas se conectan con todo aquello que los rodea, volviéndolos así seres muy espirituales.

Después de vivir muchos momentos de inspiración y conexión absoluta con la cultura Arhuaca, Mayumi, una cacao hunter guiada por su corazón, se convirtió en el puente entre Japón y Colombia y al descubrir variedades tan especiales de cacao en diferentes regiones del país se dio cuenta de que tenía algo muy grande por contar. Llevo su historia a su tierra y convirtió una barra de chocolate, en un trozo lleno de emociones, historias y experiencias que conectan dos culturas muy diferentes, pero con dulces particularidades en común.




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